2 Copas CONMEBOL: Sin altura y con juego bloqueado
El fútbol boliviano vive una de sus peores crisis continentales
Por Roberto Aguirre Durán
La temporada 2026 de la Copa Libertadores y Copa Sudamericana confirmó que el fútbol boliviano atraviesa una de sus peores crisis. Las tempranas eliminaciones, la escasa conquista de puntos y las derrotas incluso en condición de local reflejan un estancamiento profundo y preocupante.
Always Ready y la debacle
En la Copa Libertadores, Always Ready terminó último en el Grupo G con apenas 3 puntos. Las derrotas ante Lanús y Mirassol evidenciaron la brecha competitiva y dilapidaron la fortaleza de Villa Ingenio, dejando al club sin opciones de avanzar.
Bolívar sin rumbo
Bolívar tampoco logró consolidarse en el Grupo C. A pesar de su jerarquía, sufrió caídas dolorosas como la derrota ante Independiente Rivadavia en Santa Cruz. El club terminó relegado y debió bajar a la Copa Sudamericana, tras la salida de Flavio Robatto y la llegada de Alejandro Restrepo.
Pésima Sudamericana
Blooming e Independiente Petrolero protagonizaron campañas desastrosas. Blooming, en el Grupo H, no logró victorias y terminó eliminado, mientras que Independiente Petrolero cerró su participación en el Grupo E sin sumar una sola unidad en seis jornadas.
El factor social
Las protestas y bloqueos en Bolivia obligaron a trasladar partidos a Paraguay, afectando la localía de los clubes. Sin embargo, más allá de las carreteras bloqueadas, lo que realmente estuvo bloqueado fue el nivel de juego: carente de intensidad, rigor táctico y velocidad.
Un fútbol sin planificación
El mercado de pases local mostró su insuficiencia. Los equipos arman plantillas para competir en torneos locales, pero sin inversión ni planificación para enfrentar a rivales de Brasil, Argentina o Venezuela. La crisis obliga a un replanteamiento urgente en la Federación Boliviana de Fútbol.
Lección dolorosa
El 2026 deja claro que el fútbol boliviano necesita una reestructuración profunda en divisiones inferiores, campeonatos y profesionalismo de sus jugadores. Solo así podrá dejar de ser la ceniza del continente.







