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VIVAL BASCO CONTRA
EL VIENTO Y OLVIDADO

Por Erwin Quispe Perca

A la espera del fallo de la World Athletics, el atleta orureño Vidal Basco, se encuentra pasando el “peor momento” de su vida. Lo que fueron alegrías y llamadas interminables por sus éxitos; hoy se convirtieron en olvido para con el deportista.
Para hablar de Vidal Basco Mamani (08.02.96) es inevitable mencionar sus cuantiosos logros internacionales y grandes aspiraciones dentro de las disciplinas de fondo, como los casos de Héctor Garibay y David Ninavia, sus colegas.
Dentro de sus logros, está el ser el campeón y subcampeón Sudamericano U23; bronce a nivel Sudamericano y además plata a nivel Panamericano; oro en los Juegos Bolivarianos de Valledupar y logró el título en el medio maratón de Medellín. Demás está decir que es dueño de récords importantes.
Lo malo fue un desliz por un descuido en la medicación para superar un resfriado. Basco acudió a una farmacia en Oruro y pidió un medicamento para el malestar, sin embargo, la farmacéutica le ofreció otro con efecto similar, pero tenía Clembuterol, sustancia prohibida. El atleta no se dio cuenta del mismo y así se presentó en los Juegos Sudamericanos de Asunción 2022.
Fue doping positivo y desde ese entonces está suspendido. Pasó todo este año sin respuesta hasta la fecha, donde apenas pudo defenderse en una audiencia de la World Athletics.
“El 10 de noviembre se llevó a cabo mi audiencia y en 15 días me darán la respuesta (al cierre de edición no hubo respuesta). Hasta el momento no puedo decir ni hacer nada porque los de la World Athletics me mandarán un correo sobre el tiempo de suspensión o me levanten la misma o sea una pena mínima”, sostuvo Vidal al ser contacto.

LO PERJUDICARON
El Comité Olímpico Boliviano (COB) le ofreció la defensa sin ningún costo económico con la presencia de un abogado. Todo estaba encaminado a que pueda defenderse de la mejor manera, pero tuvo un gran obstáculo, puesto que una de las testigos (la farmacéutica) no se presentó.
“No tenía dinero para pagar por un abogado, tuve que pedir ayuda y el Comité Olímpico Boliviano me ayudó. Se dijo toda la verdad, se explicó desde el origen del resfrío y el medicamento. Todo ello se enteró en la audiencia. Ellos (World Athletics) saben de los resultados, son los acusadores y tenían preguntas hasta el mínimo detalle”.
“Lo malo fue que la farmacéutica se negó en testificar, no se quería meter en nada. Me quería jugar en contra. Entonces como yo no tengo dinero ni para abogado lo deje ahí, eso nos puede perjudicar. La farmacéutica me cambió el medicamento y ella se negó, pese a que le di muchas explicaciones porque me pedían evidencias de la farmacia”, dijo.
Basco explicó que el medicamento lo compró el 8 de octubre, pero “ella no se acuerda y lo quiere negar. Está la evidencia de la factura. Lo peor es que la busque el año pasado y ella decía que estaba de vacaciones; este año fue difícil pedirle, pero se cerró. Ella es la causa principal por no testificar”.

“ESTOY SÚPER MAL”
Vidal, triste y alicaído, explicó el duro momento que pasa en su carrera deportiva. “La verdad, estoy súper mal tanto física y psicológicamente. Vivo el momento más difícil”.
No obstante la gran dificultad, el atleta encontró la manera de entrenar con el apoyo de «pocos amigos» a los que cuenta con los dedos de una mano.
Muchos de esponsors y empresas amigas desaparecieron. Basco está solo, muy solo.
“Me estoy manteniendo para entrenar, voy a demostrar lo que siempre mostré en las pistas dando todo de mi. Ya lo quería dejar, pero hay algunas personas que me quieren. Por ejemplo, la Clínica Natividad me apoya, y también el representante de Joma, René Cervantes, me respalda con un monto en efectivo desde hace dos meses”, contó.
Al mismo tiempo, Basco necesita mantener a su familia, ya que tiene tres pequeños hijos. “Yo sé trabajar de todo y no me complico, pero cuando me toca entrenar no puedo hacerlo, después igual le hago de albañil, de agricultor y hasta changador”, explicó.
De los pocos amigos está Omar Colque, de Huanuni, quien lo apoya dándole algunos productos pagando de su bolsillo. “Hay personas que me quieren, mi entrenador Marcelo Peñaranda de Pie de Viento (su club de atletismo) siempre me está apoyando”.
Vidal Basco, hombre de fe, espera una bendición y confía en que Dios ponga su mano para que la sanción temporal le sea levantada y el orureño vuelva pronto, prontito a las pistas y alcanzar su sueño de estar en las Olimpiadas.

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