Ángel Campero: El regreso que busca reconstruir a Wilstermann
De la pasión familiar a un proyecto de futuro para el Aviador
Por Edgar Tejerina Casablanca – Fotos Jorge Abrego
El empresario cochabambino Ángel Campero Antezana regresó al entorno de Wilstermann a través de la Sociedad Anónima Wilstermann 360, convencido de que ordenar las finanzas es el primer paso para devolver al club a la máxima categoría. Su retorno responde a una pasión personal y familiar por el Aviador.
El primer desafío: volver a competir
Campero, junto a Jorge Ferrufino, inició un proceso de saneamiento económico que permitió levantar restricciones y habilitar al club para contratar jugadores. El objetivo inmediato es disputar la Copa Simón Bolívar y construir el camino de regreso a la primera división.
Una empresa familiar, un compromiso compartido
La Importadora Campero, fundada por sus padres hace 50 años, acompaña este proyecto. La familia participa activamente en la administración, reforzando el vínculo emocional con Wilstermann y su identidad cochabambina.
Primero ordenar, después crecer
La nueva administración entiende que la recuperación deportiva necesita una base financiera sólida. Campero defiende la transparencia del modelo de Sociedad Anónima y asegura que cada recurso se administra con responsabilidad.
Un complejo para el futuro
Entre los planes estratégicos figura la construcción de un complejo deportivo propio para el primer equipo y las divisiones menores, un proyecto que busca sentar las bases de un Wilstermann renovado y sostenible.
Volver a empezar con visión de largo plazo
Campero reconoce que el proceso será largo, pero confía en que la coordinación con el directorio y el apoyo de la hinchada permitirán devolver al Aviador a la máxima categoría. Su regreso no busca poder, sino contribuir a reconstruir una institución que considera parte de la identidad de Cochabamba.







