“ESTA PANDEMIA ME ENSEÑÓ A VALORAR A LA FAMILIA”

BETTY ROJAS, PERIODISTA DEL DIARIO LOS TIEMPOS, A TODO PULMÓN PARA LOGRAR SUS METAS EN ESTA PROFESIÓN QUE AMA Y LE APASIONA.

―¿Cuánto tiempo llevas en el periodismo deportivo?
―Trabajo en el área deportiva 13 años. Mi primer día de trabajo oficial en la sección de de-portes de Los Tiempos fue el 15 de diciembre de 2007.
―¿Por qué elegiste el periodismo escrito?
―En realidad más que una elección fue una necesidad. Ni bien había empezado mi trabajo en prensa de radio en 2006, me quedé como madre soltera y sin el apoyo de mis padres, porque fallecieron ese enero.
En 2007 logré ingresar a trabajar en el Grupo Centro, donde la paga era decente, debía encontrar otras formas de ingreso, motivo por el que empecé a trabajar como corresponsal del periódico El Diario.
En octubre de ese año se me abrió la posibilidad de ir a trabajar al periódico La Voz, en el área de seguridad, donde sólo pude trabajar por un mes, luego que todo el staff renunciamos por imposiciones políticas del dueño de la empresa, que como periodistas no íbamos a aceptar.
Afortunadamente en diciembre se abrió la puerta en Los Tiempos, aunque en un área en el que nunca antes había trabajado, el deportivo. Tonny Salvatierra, el editor del #1 en aquel entonces, me hizo la prueba y después de tres días me contrataron.
Ya después descubrí que el periodismo escrito es una pasión que tal vez la llevaba siempre conmigo y que ahora difícilmente podría soltarla.
―¿Qué opinas de la discriminación?
―Ningún tipo de discriminación es aceptable, bajo ninguna circunstancia. Una persona no puede ser rechazada solo por su raza, credo o sexo.
―¿Fuiste alguna vez discriminada en los medios?
―En los medios que trabajé nunca recibí algún trato discriminatorio. Siempre fui tratada de acuerdo a mi desempeño.
Aunque desde fuera de los medios, cuando ya trabajaba en el área deportiva en Los Tiempos, algunos hinchas que no les gustaba lo que escribía, hacían comentarios como: “No sabes de fútbol, debes volver a la cocina”, pero bueno no eran todos.
―¿Cómo te tratan los futbolistas?
―Creo que el respeto debe construirse y con el trato que yo tengo con mis colegas, mis fuentes creo que el respeto es mutuo. En mis primeros años de trabajo, los futbolistas pretendían molestarme con algunas actitudes, como era la única mujer periodista en ese entonces, sin embargo, siempre se mantuvo ese respeto.
―¿Y los colegas?
―A diferencia de algunos colegas periodistas varones que iniciaron casi en la misma época, yo trabajaba y me esforzaba el doble, para conocer no sólo sobre fútbol, sino todo lo que respecta al deporte boliviano y con el tiempo, creo me gané el respeto de muchos.
―¿Tienes alguna anécdota para destacar?
―Anécdotas tengo muchas, pero hay una muy referida a como creían los jugadores podían molestarme en mis primeros años como periodista de deportes.
En mis primeros años era la encargada de cubrir al club Aurora, cuando aún no tenían ese hermoso complejo que tienen ahora, el camarín era un espacio muy pequeño cerca de la puerta. Cuando me encontraba en una entrevista con Silvio Dulcich, uno de sus compañeros (prefiero no decir su nombre) decidió salir del camarín como Dios lo trajo al mundo. Mi reacción fue darme la vuelta y seguir con la entrevista con el arquero y todo quedó ahí, con algu-nas risas de sus compañeros de equipo. Como no le di importancia, nunca más volvieron a ha-cer algo similar.
―¿Un espejo en esta profesión?
―Roxana Pomier, editora de Campeones en el periódico Página Siete.
―¿Un maestro?
―Tonny Salvatierra, mi primer editor. A él le debo mucho, no sólo por la oportunidad que me dio, a pesar que sabía que en aquel entonces no sabía un ápice de deportes. Tuvo la paciencia de enseñarme terminología, mejorar mi redacción. Siempre le estaré agradecida.
―¿Notaste, hoy hay muchas mujeres en el periodismo deportivo?
―Si, y en muchos casos, son más apasionadas que varios colegas que conozco. Me alegra, que poco a poco las mujeres periodistas van ganando espacios en los periódicos, programas televisivos o radiales, más allá de quererlas por ser las caras bonitas, sino por sus conocimientos.
―¿Cómo haces para atender el hogar y el trabajo?
―Cómo toda madre que debe repartir su tiempo entre su trabajo y su familia. Pero debo re-conocer que mucho se lo debo a mi esposo y mis hijos, quienes aguantan mis fines de semana de turnos o llegar tarde a casa por los partidos nocturnos. Ellos son mi motivo para seguir adelante y esforzarme al máximo.
―¿Que dice de ti la familia, el esposo?
―Mi esposo dice que es el más afortunado, porque a diferencia de otras mujeres que se quejan porque sus maridos se la pasan viendo partidos, yo puedo ver los cotejos con él y muchas veces le explico que pasó ja ja ja.
―¿Cuánto tiempo llevas en Los Tiempos?
―Llevo 13 años en el periódico Los Tiempos, que se convirtió en mi segundo hogar.
―¿Una amiga?
―No puedo hablar solo de una. Mis primeros años en el ámbito deportivo estuvieron acompañados por Nadia Zenteno y Claudia Llanos, quienes iniciaron su carrera periodística deportiva un año después que yo. Poco después nos convertimos en un cuarteto con Geraldine Corrales. Juntas incluso creamos el programa “Entre tacones y deportes”, que se difundió por radio FIDES. Fue el primer programa deportivo dirigido en su totalidad por mujeres en Bolivia. Aún analizamos la posibilidad de retomar este proyecto. Ellas siempre están ahí conmigo cuando las necesito.
No me puedo olvidar de Gabriel Caero, quien siempre fue un consejero y un soporte en mi vi-da.
―¿Te cambió esta pandemia y de que forma?
―Me cambio como a todo el mundo. Valoramos más los momentos con la familia. En lo labo-ral, nos mandó a trabajar desde casa y con el teletrabajo llegaron las horas interminables frente a la computadora.
―¿Un libro en tu velador?
―Yo soy más de lecturas de fantasía como El Señor de los Anillos, Harry Potter, toda la zaga de Dan Brown. Aunque también me gusta mucho como escribe Isabel Allende, lloré con mu-chos de sus libros. De momento intento completar la zaga completa de Juego de Tronos, de George Martín.
―¿Estas realizada?
―Muchos sueñan con conseguir un trabajo y tener familia. Yo tengo ambos, una hermosa familia, un trabajo que más que trabajo, siento que me pagan por hacer lo que me gusta. Pero aún hay algunas cosas que me gustaría realizar, aún tengo sueño que quiero cumplir para sentirme realizada. Por ejemplo, aun debo cumplir el sueño de visitar el Viejo Mundo, espero po-der conseguirlo pronto.
―¿De qué te arrepientes?
―Cada paso que das te lleva la vida que tienes ahora. Por lo tanto, no puedo arrepentirme de nada en mi vida. Tal vez me hubiera gustado decir a mis papás que los amaba mucho más. Trato de mejorar a partir de cada error, pero fueron esos errores los que me dieron la posibilidad de crecer en todo ámbito.
―¿Un consejo?
―A los jóvenes puedo decirles que lean más. La lectura no sólo les dará una buena ortografía, sino también les abrirá la mente.

TONNY SALVATIERRA: «BETTY TENÍA SED DE TRIUNFO»

«Betty Rojas llega a Los Tiempos en 2007, justo cuando necesitábamos personal en el Suplemento Deportivo.
Recuerdo que en la reunión de entrevista me dijo que estaba preparada para cualquier desafío, que no tenía mucha experiencia pero tenía sed de triunfar en el periodismo.
Su actitud me sorprendió y me convenció de que era el apoyo periodístico que necesitábamos y estábamos esperando.
Luzgardo Murúa, quién estaba trabajando con nosotros fue quién nos anoticio de la existencia de Betty.
Mientras estuve como jefe Editor del Suplemento Deportivo de Los Tiempos, Betty fue parte de un equipo en el que sembramos trabajo, responsabilidad y cosechamos buenos comentarios».