Garibay: Un Puma Andino Guerrero
La historia de sacrificio y gloria del fondista boliviano
Por Wilfredo Tejerina C.
El deporte suele premiar el talento, pero a veces surgen historias que trascienden las marcas y las medallas. Héctor Garibay Flores, conocido como el “Puma Andino”, es una de ellas. Su sacrificio y determinación lo han convertido en ícono del atletismo boliviano.
Un viaje extremo
Los bloqueos que paralizaron Bolivia amenazaban con impedir su participación en la Media Maratón de Quito. Sin transporte, Garibay recorrió en bicicleta el trayecto entre Oruro y La Paz durante 14 horas para llegar al aeropuerto y competir. Una muestra de convicción y pasión por el deporte.
Hazaña en Quito
Tras recuperarse del agotador viaje, Garibay compitió en la Media Maratón de Quito, una de las pruebas más exigentes de Sudamérica. Conquistó el tercer lugar en la clasificación general, demostrando su fortaleza mental y física frente a corredores internacionales.
Reconocimiento y apoyo
Su actuación provocó admiración dentro y fuera del país. Fue distinguido por el gobernador de Oruro con un incentivo económico y recibió un premio de 10 mil bolivianos. A pesar de la falta de apoyo constante, Garibay sigue pensando en nuevos desafíos internacionales.
Mirada hacia el futuro
El Puma Andino apunta a competir en Europa y busca la marca mínima para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Su historia deja una lección poderosa: el camino al podio no siempre comienza en la línea de partida, sino en la decisión de nunca rendirse.







