Viva Sports: Un emprendimiento familiar
Por Roberto Aguirre Durán
Viva Sports es un emprendimiento familiar, surgido al influjo de Edgar Tejerina su creador, con el apoyo incondicional de su esposa Nancy Torrico. Y claro, la semilla crece cerca del árbol. Por eso, fueron brindando a su turno el respectivo aporte los hijos Vero, Jair, Nena y Fabián. Herederos no solo de la mística de una revista sobre Deportes, sino también de los valores inspiradores que esta publicación genera.
Son 25 años los que cumple Viva Sports; dicho de otra manera, un cuarto de siglo. Es un largo caminar, que no estuvo libre de vicisitudes, hubo que superar tormentas, para luego navegar en la tranquilidad de las aguas que le permiten la fe y el trabajo permanente e inquebrantable de sus impulsores.
Como todas las buenas obras, la revista contó con el apoyo de amigos y la empresa privada. Que advirtieron en este emprendimiento un contenido bien intencionado y el objetivo de convertirse en un medio referente que ha sabido reflejar el desarrollo del deporte nacional. Porque Viva Sports es una revista que supo identificarse con la frase latina “Mens sana in corpore sano”, prolongando esa sabiduría en cada texto, en cada imagen…
La expansión a nivel nacional se fue cimentando, hasta llegar a tener presencia en los puestos de venta de todo el país, además con un sistema de distribución propio que le permitió llegar por tierra y aire a un diverso público en el amplio territorio nacional que supo apreciar las coberturas, tanto en suelo boliviano como a nivel internacional pues Viva Sports tuvo cobertura propia en versiones de Copa Libertadores, Rally Mundial, Copa América, incluso la Copa del Mundo de la FIFA. Sin falsas modestias, llegó a lo más alto.
Y supo mantenerse ahí, pese a los duros momentos. Capeó temporales, como el tiempo de la pandemia que coincidió con el cierre de muchos medios impresos. Pero Viva Sports se mantuvo, gracias al apoyo de sus lectores y patrocinadores. Para dejar como legado la historia del deporte nacional contemporáneo. Y con sus columnas la pretensión no ha sido otra que convertirse en un faro para aclarar conceptos que ayuden al lector a formarse una opinión propia.
Felicidades Edgar Tejerina Casablanca y familia. Por estos primeros 25 años de Viva Sports. Y gracias por haber unido a la familia boliviana a través de las páginas de una revista que comenzó desde abajo y, sin perder su esencia de apego a la humildad y la verdad, permanece informando y opinando sobre el quehacer del deporte nacional. Enhorabuena por este aniversario y que se vengan muchos más.







