ANNETTE: Voleibolista ayer, fisiculturista hoy

LA PANDEMIA TRANSFORMÓ SU VIDA. ES EMPRENDEDORA Y AGRADECE A DIOS HA-BERLO ENCONTRADO PARA SER HOY MUY FELIZ.

¿Annette que cambio, que pasó?
No podría explicar en un solo concepto lo que me pasó, es una historia muy bonita. Soy una persona que siempre ha creído en los sueños y que en esta vida una tiene que ser feliz, tienes que hacer lo que amas y tendrás éxito. Hallé la felicidad. Doy gracias a Dios que no sólo me dio la oportunidad de encontrar mi pasión que fue el voleibol y pertenecer al club Univalle con mi entrenador David García, lo que fue un privilegio. Fuimos campeones una década. También debo agradecer a Gustavo Dávila de mi equipo Anglo Americano en Oruro. Desde mis 13 años me decía que iba a ser muy buena por las condiciones que veía en mi, nunca bajé las manos, se que era rebelde. El haber insistido y creído de que yo podía lograr muchas cosas, es asi que Dios que me ama, me dio un segundo regalo que es una una bendición, una de las más grandes de mi vida y es haberme dado otra pasión: el fisiculturismo.

¿Donde quedó aquella modelo y bailarina?
Todo tiene su momento y su lugar, el modelaje fue una etapa muy importante en mi vida, pertenecí a la agencia Ivana Sánchez a la cual agradezco ya que hoy utilizo todos los recursos aprendidos para desenvolverme. En el deporte que era el objetivo de esa época, era prepararme para lo que vivo hoy, los caporales fueron una etapa muy linda, muy especial, disfrute cada baile y presentación al máximo y llegó el final, fueron diez años bien bailados.

¿Cómo y en que te cambió esta pandemia?
Nos golpeó a todos muy duro, unos perdimos amigos, otros familiares, creo nadie se imaginaba el alcance ni la magnitud de esta enfermedad, mucho menos el dolor y la muerte que nos trajo al mundo entero. Es necesario replantearnos como estamos como sociedad y como seres humanos. Esta pandemia nos enseña a ser más solidarios con el prójimo, a cuidarnos y protegernos. Aprendí a adaptarse esta nueva realidad y ha reinventarme. Estuve diez meses sin trabajo ni ingresos. Gracias a Dios porque me mantuvo sana y sanos a mis amigos y a mi familia, la pandemia confirma la filosofía de vida de vivir el día como si fuera el último, haciendo lo que amas ya al final de cuentas uno no sabe cuánto tiempo nos queda en este regalo que es la vida.

¿Dejaste la oficina y escritorio, que haces?
Terminé mi maestría en comunicación estratégica de la Católica de La Paz, sin embargo, decidí cambia de rumbo. Dejé el trabajo de oficina arriesgando un ingreso seguro por algo que sentía que debía hacer. Desde niña me apasione por el vóley que me dio todo, mi profesión, viajes, amigos y la sensación más hermosa de competir y el placer de jugar. El fisiculturismo me dio trabajo, y la plena felicidad. Puedo decir que el deporte es el amor de mi vida, hoy mi vida, mi trabajo esta relacionado con el mundo Fitness.

¿Te costó reinventarte?
Lo que más me costo fue encontrar el camino, yo sentía que no era feliz en el sentido de que no estaba haciendo lo que a mí me daba alegría, la verdad cuándo tuve el milagro de Dios, sentí señales que recibía algo que no lo puedo explicar, pero estoy convencida de que él me llevo a ello, me dio el mejor regalo y cuando lo tuve sabía que no debía soltarlo nunca, por que sentía que se venían grandes logros.

¿Cuéntanos de tus emprendimientos?
Cuento con un gimnasio exclusivo dónde entreno mujeres de manera personalizada, trabajo con grupos de 5 a 6 personas, mi sueño es lograr que cada vez existan más mujeres seguras de sí mismas, que sepan que pueden lograr grandes cosas. Que se amen y que saquen su mejor versión. También tengo un servicio de comida saludable, se llama Vibras by Anne Campuzano. En ambos emprendimientos el objetivo es promover la buena alimentación y la salud, y que la gente comprenda que se debe crear nuevos hábitos saludables ahora más que nunca. Una persona sana va a poder combatir cualquier tipo de enfermedad con facilidad, por otra parte, tengo la representación para Cochabamba de los productos brasileños Mr. Taste, que son salsas, aderezos salados y dulces, mantequi-lla de maní, todos los relacionado a la buena alimentación y no sólo es para deportistas, sino también para personas con diabetes, hipertensión, problemas renales, celiacas, etc.

¿En lo deportivo, planes para este 2021?
Tengo muchos planes y proyectos, trabajamos en mi preparación con mi coach Ricardo Pannain, él es brasileño, es el mejor del mundo en la categoría bikini a la cual pertenezco. Un profesional en todo el sentido de la palabra, quedé admirada con todo su cono-cimiento. Formo parte de este proyecto que es un sueño hecho realidad. No tenemos definido las competencias a las que voy a asistir porque estamos trabajando cada detalle.

¿Quedó atrás el vóley?
No, siempre estará en mi corazón, es mi primer amor, pero hoy mi prioridad son las pesas, la verdad es que tengo un amor único una dedicación un compromiso y una disciplina por qué durante estos últimos cinco años me dio muchas satisfacciones y alegrías.
¿Que esperas del deporte este 2021?
Que se dé más oportunidades a los aficionados, ya que se debe promover con la misma importancia que al fútbol. En Bolivia tene-mos muchísimo talento, excelentes deportistas, atletas que realmente pueden hacer papeles extraordinarios y llevar en alto el nombre de Bolivia. Se debe abrir las puertas a los deportistas de otras disciplinas, ayudar, apoyar, colaborar, auspiciar… porque ser un deportis-ta en el país es caro. Espero que esté 20 21, pese la pandemia, brillemos más cómo país.