Por Claudia Llanos Fuentes

“La unión hace la fuerza”, dice el viejo adagio, que se aplica a la perfección para describir el trabajo de la directiva de Atlético PalmaFlor. Un equipo humilde que batalló desde la Primera B; en tiempo récord logró el ascenso -en 2019- y en su debut como Profesionales -en 2020- consiguió su primer torneo internacional, una Copa Sudamericana. Ahora, van en busca de un cupo a la Copa Libertadores 2021. Las “Fieras” de PalmaFlor, como los conocen actualmente, se han convertido en el equipo revelación del torneo 2021, por su forma aguerrida pelear los primeros sitiales de la tabla de posiciones.
Jhonny Quispe, vicepresidente del club, contó que, desde el comienzo del proyecto de ascenso, las cosas se dieron rápido, gracias al trabajo ordenado y responsable con el que se maneja la institución.
“Nadie pensaba llegar tan rápido a un fútbol profesional. En lo personal, tampoco me lo esperaba, pero se dio. En 2020 planificamos el trabajo, hicimos un equipo de acuerdo a nuestro presupuesto, y era el más bajo de esa gestión, gracias a Dios, logramos una Copa Sudamericana. Ahora, como institución, nos hemos planteado como objetivo una Libertadores, que podemos lograrlo. Falta la mitad del torneo y todo puede pasar. Esperamos lograr un torneo internacional para Cochabamba. También soñamos con el título, hay algunos partidos que nos hacen soñar con eso. Hay un buen grupo, ellos están ilusionados con pelear los primeros sitiales. Noso-tros, como dirigentes apoyaremos hasta el último minuto de la competencia, esa es la postura que tenemos, estar siempre con el club”, comentó.
La historia de la institución es algo corta, pero llena de logros en su camino. Quispe relató que compraron el equipo “Municipal Vinto”, de la categoría Primera B, de la Asociación de Fútbol de Cochabamba (AFC). Progresivamente, ascendieron a la Primera A, que les abrió la puerta para jugar la Copa Simón Bolívar 2019, con una campaña casi perfecta, consiguieron el ansiado ascenso a Primera División. En su estreno, en el torneo de la División Profesional del Fútbol Boliviano, conquistaron una plaza a la Copa Sudamérica, donde se enfrentaron al tradicional equipo valluno: Wilstermann, lamentablemente, quedaron al margen en la primera fase, empero, mostraron buen temple.
“Hemos hecho una historia muy bonita”, añadió.


En cuanto al nombre del equipo, Quispe argumentó que debido a los reglamentos deportivos no pudieron cambiar “la razón social”, pero sí pudieron hacer unas modifi-caciones.
“Tratamos de hacer los documentos correspondientes para hacer el cambio de la razón social, nuestro anhelo era consolidar el nombre como Atlético PalmaFlor, pero, por cuestiones de reglamentos deportivos, no pudimos cambiarla al cien por ciento. Sí, nos permitieron complementar la personería jurídica con MCPAL Vinto PalmaFlor, con ese nombre participamos en el torneo local y también en la Sudamericana”, señaló.

LA CLAVE DEL ÉXITO
Los clubes profesionales de Bolivia se vieron afectados económicamente con la crisis que trajo consigo la pandemia del Covid-19. Sin embargo, gracias a la buena planificación y responsabilidad, al momento de hacer las planillas de sueldos, PalmaFlor mostró una sapiencia al momento de manejar sus números. Al momento, es uno de los pocos equipos que están con pagos al día.
“Gracias a Dios, tenemos el apoyo del Gobierno Municipal de Quillacollo, del sector de transporte, floricultores, y más, es una asociación de varios rubros, hacemos pequeños aportes y con eso mantenemos el equipo. Nos caracterizamos por dar una estabilidad económica. Al momento de firmar los contratos tratamos de hacer los salarios, según a nuestro alcance. A lo que podemos cumplir. Los clubes tienen dificultad en eso, ofrecen miles de dólares de salarios y llegada la hora no pueden cumplir. En esa parte, creo que ha sido un éxito para nosotros: ofrecer lo que podemos cumplir. Gracias a Dios, no tenemos problemas en ese sentido. Estamos puntua-les en tema de pagos con el equipo. Somos un equipo récord en esa parte. Nos planificamos bien para no tener problemas a lo posterior”, explicó.
Después, indicó que los “legítimos inversores” del club son cerca de 100 personas. Sin embargo, también resaltó los aportes que hacen los diferentes sectores: transpor-te, floricultores, regantes y más.
“Como somos asentados en Quillacollo, la mayoría de instituciones u organizaciones se han sumado a este proyecto”, añadió.

UN COMPLEJO, UN SUEÑO PENDIENTE
El plantel profesional usa diferentes canchas deportivas de la ciudad para cumplir con sus entrenamientos diarios: estadio de Tiquipaya, Sacaba, Colcapirhua, y algu-nas particulares: Villa Esperanza, colegio AISB, Complejo Fabril, entre otros. Ante esta peregrinación de canchas, Quispe confesó que uno de los sueños pendientes que tienen como institución es construir su propia sede deportiva en el Playón de Marquina, en Quillacollo.
“Ese es nuestro punto débil, carecemos de campos deportivos propios. Es preocupante y de lamentar, estamos mendigando canchas por aquí, por allá. Como el proyecto era a largo plazo, nunca pensamos llegar tan rápido al nivel profesional. Pero, ya estamos gestionando esa parte, desde el año pasado. Ya tenemos el proyecto, sólo falta poner la piedra fundamental aquí en el Playón de Marquina, quizá poner en orden alguna documentación y con eso ya empezamos para tener la sede del club”, remarcó.

ESTADIO DE QUILLACOLLO, SU CASA

Las autoridades del Municipio de Quillacollo que apoyan al club, se comprometieron a tener a punto el estadio Municipal para fines de octubre.
“Ellos se han comprometido en trabajar y poner en orden. La Federación Boliviana de Fútbol nos exige tener un estadio con todas las condiciones requeridas para jugar un partido profesional. Estamos trabajando para eso, ojalá se pueda dar. El Gobierno Municipal se comprometió a que el estadio ya estaría concluido al cien por ciento, a fines de octubre. Eso nos hace ilusionar de que podamos jugar unos dos partidos en nuestra casa, el estadio Municipal de Quillacollo. Todos lamentamos el tema de la pandemia, el Alcalde nos dijo que se ha priorizado más el tema de la salud. Por eso demoraron un poco”, comentó Jhonny Quispe.
Anticipó que el Gobierno Municipal de Quillacollo y la FBF tienen proyectado construir un estadio en el municipio.
“Hubo una reunión, donde el actual Alcalde, Héctor Cartagena, está gestionando junto a la FBF para construir el estadio más grande de Bolivia. Esperemos llevar adelante este proyecto”.